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Cine belgo Desde los inventores de las primeras animaciones hasta los famosos hermanos Dardenne, el cine de este país ha recorrido los problemas sociales del último siglo en Europa. |
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Joseph Plateau ‘fenaquistiscopio’ |
No se les reconoce, pero a los belgas podría llamárseles los pioneros del cine. Si bien los franceses hermanos Lumiére son catalogados como los padres del séptimo arte, un curioso físico belga dio los primeros pasos para crear imágenes animadas en la última década del siglo XIX. El científico en cuestión era Joseph Plateau, quien a menudo disfrutaba de experimentar con elementos ópticos. Una de sus aventuras lo llevó a inventar el fenaquistiscopio, un dispositivo que creaba la ilusión de movimiento a partir de una secuencia de fotografías. Desde que Plateau diera a luz el novedoso invento que permitía ver imágenes animadas ha pasado mucho sobre el camino del celuloide belga. En la década de 1930, varios intrépidos escritores y miembros de la élite cultural pero con pocos recursos, se propusieron establecer las bases para el cine de su país. Así, directores como Charles Dekeukeleire y Henri Storck fundaron la Escuela de Documentales de Bélgica. El esfuerzo de aquellos aventureros lo reflejan el presupuesto sus producciones. La primera apuesta de Dekeukeleire (Pelea de boxeo) que consistía en un combate entre dos boxeadores fue basada en un poema de Paul Werrie y asombrosamente grabado en su habitación. Tiempo después produjo Impaciencia, un filme que coqueteaba con el futurismo y es reconocido como su pieza maestra. De la literatura al cine Desde la época de la Escuela de Documentales, el cine belga ha tenido sus cimientos en la literatura, algo que se ha convertido en marca registrada de sus producciones. Comenzando con la adaptación del poema de Werrie, por la pantalla grande han pasado De Witte de Ernest Claes, que llevada al cine fue un éxito total en el público y punto de referencia en el cine hasta llegar a la televisión en formato de serie. El León de Flandes de Hendrik Conscience fue también adaptada al cine en 1985 con una ambiciosa producción pero desafortunado fracaso. A ellos se suma El hombre que se cortó el cabello de Johan Daisne, Pallieter de Felix Timmerman, y en los últimos años la obra de Willem Elsschot. |
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El desarrollo A partir del apoyo del gobierno a la industria cinematográfica desde mediados de la década del 60, una nueva generación de directores pudo comenzar a forjar un nombre, entre ellos André Delvaux y Harry Kümel. Las características de este cine de comienzos de la segunda mitad de siglo y sus directores fueron historias del campo con sus dramas diarios, junto a la inminente llegada del progreso tecnológico e industrial. Sin embargo, no fue hasta la última década del siglo pasado que parte del reconocimiento mundial llegó al cine belga con la participación en diferentes festivales, donde ha logrado varios premios. Entre los filmes más reconocidos están Toto el Héroe de Jaco Van Dormael, ganador de la Mejor Película Extranjera en los Premios César y el Festival de Cannes, y Rosetta de los hermanos Dardenne, que también se llevó una Palma de Oro en Cannes. A ellos se suma Todos son Famosos, de los mismos directores de Rossetta y nominada a Mejor Película Extranjera en los Premios Oscar del 2000. |
Los Hermanos Dardenne |
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Los Pitufos |
Fama mundial Precisamente los hermanos Dardenne han sido los encargados de llevar el cine belga a gozar de reconocimiento en los últimos años. Jean-Pierre y Luc, el primero graduado en arte dramático y el segundo en filosofía, se han convertido en punto de referencia a la hora de pensar en la industria cinematográfica de Bélgica. Ambos, con una mirada audaz a la sociedad de su país, han reflejado en sus éxitos los problemas y diferencias sociales de la Europa moderna. Además de su atractiva propuesta fílmica, -con historias que tratan delicados temas como la migración, la pobreza, la drogadicción, la venganza, entre otros- ellos han sido los primeros directores del país en ganar una Palma de Oro en el exigente Festival de Cannes. Entre sus más exitosas producciones se destacan: La Promesa, Rosetta, El Hijo y El Niño. Sumado al camino recorrido en festivales y lo éxitos que ha logrado el cine belga, varios actores y filmes gozan de fama mundial, aunque no se conozca su origen o participación en películas belgas. Entre ellos, los más populares son la estrella de películas de acción de Hollywood, Jean Claude Van Damme y unos peculiares personajes azules que este año llegaron a la pantalla grande de la mano de los estudios de animados de Estados Unidos: Los Pitufos. |



