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Entrevista con Francesco Patierno Cosas del otro mundo (Cose dell'altro mondo, 2011) Director: Francesco Patierno Presentación: La migración es un tema que polariza. Mientras los más nacionalistas en todos los países exigen normas más estrictas para impedir la llegada de extranjeros, otros abogan por la inmigración para evolucionar en términos culturales y económicos. Eurochannel les invita al norte de Italia para reflexionar sobre ambos lados de la discusión y descubrir qué pasa cuando los inmigrantes desaparecen en Cosas del otro mundo. Bajo la dirección de Francesco Patierno, esta historia invita a una ciudad con un alto porcentaje de los trabajadores inmigrantes, todos legales. En la ciudad, hay un industrial que conduce un programa de televisión tan políticamente incorrecto que se convierte en extremista. Un día, sin embargo, sus deseos se hacen realidad: todos los inmigrantes invitados a abandonar la ciudad en cada emisión, lo hacen para siempre. Con esta película, el director ofrece la respuesta a la pregunta que dio origen a la película: «¿Se puede vivir sin kebabs?» Patierno desarrolla una comedia que refleja, en un mundo ya globalizado, cómo serían nuestras vidas hoy sin la presencia de inmigrantes. Además, la película es enriquecida con la actuación de una leyenda de la comedia italiana, Diego Abatantuono, cuya interpretación hará que los espectadores amen y odien su personaje. Cosas del otro mundo va más allá de un retrato de las consecuencias sociales y económicas de la desaparición de los inmigrantes. Plantea una pregunta contundente: ¿sentiríamos la ausencia de los inmigrantes desde un punto de vista emocional? ¡No se pierdan esta divertida comedia para descubrir la respuesta! Sinopsis: Mariso Golfetto (Diego Abatantuono) es empresario constantemente enfurecido con sus empleados, todos inmigrantes o italianos del sur. Él aparece regularmente en el canal de televisión local en el que denuncia los males de la inmigración. Una mañana su sueño se hace realidad y todos los inmigrantes desaparecen. ¿Será una bendición o una catástrofe? |
