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De los gánsteres a cine Noir – El Género del crimen en el cine
Trilogía underworld es la representación más original del bajo mundo en el Norte de Europa. Sabemos de Scarface, Los intocables y Goodfellas… imágenes alimentadas por el mundo del crimen estadounidense, ¿pero qué sabemos sobre esta realidad en la Europa del Norte? Pata entender la especificidad de esta serie y la tradición en la que encaja, éste es un repaso por los clásicos del género. Los primeros filmes de este género, Coeur d'Apache (Griffith, 1912) The Regeneration (Raoul Walsh, 1915) muestran unos gánsteres en la ciudad, su ambiente natural. Sin embargo estas producciones son melodramas con finales felices. Pero no fue hasta mediados de los años 30 que un cambio fundamental se impuso en el género: la gente quiso que los gánsteres fueran asesinados en alguna calle y punto. Este estereotipo nació con Chicago Nights (Sternberg, 1927), que también propuso varios clichés para el género: el brutal líder de la pandilla, su mano derecha –atractivo pero vulgar-, y un intelectual que presta sus talentos a la banda, en quien se puede reconocer al joven Vesa de Trilogía Underworld.
Scarface, una película de Howard Hanks también puso estándares en el género. El surgimiento y la caída, mostrando como el héroe construye un imperio en el bajo mundo para morir víctima de su propio éxito. Este filme y los que le siguieron, fueron basados en Al Capone, y es interesante anotar que pusieron en los focos un estereotipo del americano promedio: con espíritu emprendedor y un deseo de alcanzar lo más alto en lo que se propone. El término ‘Cine noir’ aparece en los escritos de los críticos franceses, que encontraron repentinamente que después de la guerra la producción de cine en Estados Unidos fue bloqueada durante los años 40. Varios ejemplos de éste género son The Maltese Falcon (John Huston, 1941) y El gran sueño (Howard Hawks, 1946). Por la época, también Humphrey Bogart encarnó en varias películas la mítica figura del detective privado. Este tipo de personajes ambiguos, debatiéndose entre la moral y el cinismo, usaban métodos no precisamente legales. En el ‘Cine Noir’, el bien y el mal se las arreglan aleatoriamente. Además, su narrativa representa puntos de vista subjetivos.
Las películas del cine de crimen han sido en su mayoría localizadas en grandes ciudades de Estados Unidos como Nueva York o Chicago. Su fotografía es más bien oscura, decadente y llena de poesía urbana. Incontables son las escenas nocturnas, en calles desoladas y húmedas sólo iluminadas por los tenues rayos de algunas lámparas, y donde los carros van a lentas velocidades, como si quisieran ir al mismo ritmo de las pocas figuras que caminan bajo la oscuridad en sus sombríos abrigos. Precisamente esas dos características, la dualidad del bien y el mal y la oscura atmósfera urbana, son encontradas en Trilogía Underworld. La belleza visual de la serie viene del ambiente de las ciudades del norte de Europa y los desolados paisajes de los bosques y lagos que recubren la geografía de Finlandia. Las eras y sus modelos han cambiado algunos clichés, pero los espectadores despertarán su curiosidad para ver como Trilogía Underworld, una pequeña obra maestra, puede aún ser parte del género mientras lo renueva. |



