El cine francés durante la ocupación nazi Una oportunidad doble para el crecimiento
Mucho se ha dicho acerca de la industria del cine francés durante el período de la ocupación nazi. Algunos afirman que fue un período oscuro debido a la fuerte censura; otros dicen que se convirtió en una era dinámica en la que tuvieron lugar acontecimientos importantes que transformaron el cine francés. Pero sin dudas, esos años dieron origen a algunas películas realmente cautivadoras.
En 1940, antes de la ocupación, el gobierno francés comenzó a censurar la participación de judíos en roles importantes en la sociedad, lo que llamaron "puestos de responsabilidad". Por lo tanto, se les prohibió a dirigir, producir o participar en cualquier papel clave en teatro o el cine en Francia.
Esta legislación represiva causó un efecto dramático en el cine, y las figuras importantes de la industria salieron del país para trabajar libremente en otros lugares. Entre los que emigraron estuvieron Julien Duvivier, Pierre Colombier, y Maurice de Canogne. Según Colin Crisp, en su libro The Classic French Cinema “47 cineastas profesionales cesaron toda actividad tras el colapso y la intolerancia que entonces acosaba el país. Esto incluyó no menos de 46% de todos los directores que habían filmado 2 o más películas entre 1936 y 1940.”
Sin embargo, otros puntos de vista sostienen otra visión de este período. En 2005, el Centro de Cine Gene Siskel de Chicago presentó una serie llamada “Gilding the Cage: el cine francés de la ocupación”. Este especial presentó el período de ocupación de Alemania en el cine como algo vital, polémico y preocupante, destacando la eliminación de la competencia de Hollywood que ayudó el florecimiento de la industria.
La posición nazi para hacia la producción cultural partió de las reglas básicas no permitían sentimientos anti-alemanes y que cualquier presencia judía debería ser eliminada. Dentro de este marco, el cine francés prosperó, pero algunas de las películas eran propaganda directa. Esto demuestra, entonces, el argumento de que el uso que los nazis dieron a los largometrajes de ficción populares, manteniéndolos deliberadamente alejados de la realidad y los verdaderos problemas del país.
Tanto el régimen nazi y la industria francesa se beneficiaron del otro durante esos años, según el periodista Lincoln Kristein. Con instalaciones técnicas y recursos de distribución superiores, el cine francés era una ventana para la creatividad, que en ese momento superó a la industria italiana.
El contenido de las películas producidas durante este período es entendido como ambiguo y paradójico. Muchas películas realizadas durante la ocupación eran comedias y melodramas similares a los de antes de la guerra. También, como la censura obligó a los cineastas a evitar los asuntos relacionados con la guerra y los problemas sociales internos, el cine se acercó a la comedia y el romance con excelentes producciones.
Además, esta era ayudó al surgimiento de un subgénero denominado como ‘cine para mujeres’. Estos eran los melodramas de directores de renombre como Blind Venus de Abel Gance (1940), El cielo les pertenece de Jean Grémillon (1943), y Tempestad de almas de Marcel Pagnol (1942). Los especialistas difieren en sus opiniones sobre estas producciones: algunos las ven como representaciones reaccionarias de las mujeres, ya que representan la ideología de la domesticidad de Vichy, mientras que otros sostienen que son películas positivas, ya que presentaron a una mujer fuerte.
Entre los cineastas más representativos de este periodo de ocupación están Marcel L'Herbier, Marcel Carné, Jean Delannoy, Jean Grémillon, y Robert Bresson, quien es considerado el cineasta francés más importante en comenzar su carrera durante este período. Indudablemete, las dos películas más significativas de estos años son Los niños del Paraíso de Carné (1945), y El cuervo de Henri-Georges Clouzot (1943).
Sobre esta era, Safe Conduct de Bertrand Tavernier es una producción imperdible, ya que es un retrato dramático, basado en hechos reales de cineastas franceses que enfrentan una nueva forma de ver el séptimo arte, el amor, la política y el fascismo en los años oscuros después que los ejércitos nazis conquistaron Francia, y el régimen de Vichy tomó el gobierno y la industria del cine.
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