El rescate de niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial

Viaje a Jerusalén - Ivan Nichev 

Jorney to Jerusalem

El rescate de niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial

Sofía en los primeros años de la década de los 40. Dos niños judíos se encuentran repentinamente abandonados a su suerte y tratan de escapar de la Europa ocupada a una nueva vida en Palestina.

La conmovedora historia de Viaje a Jerusalén es la de miles de judíos durante la guerra, cuando escapar de la Europa ocupada se convertía en necesidad de primer orden. Las posibilidades de escape eran más bien pocas, entre regiones neutrales (Suiza, Noruega y Portugal) que ofrecían la esperanza de sobrevivir, y Palestina o Estados Unidos, no tan fácilmente accesibles.

En lo álgido de la guerra, organizaciones judías y no judías advirtieron la urgencia de esconder niños judíos, huérfanos como resultado de la deportación de sus padres y otro tipo de acciones. Entre las organizaciones, El Movimiento Juvenil Aliyah, fue creado para enviar jóvenes a Palestina. Ellos lograron enviar más de 14 mil niños a Palestina e Inglaterra.

La organización inglesa Save The Children, planeó el escape de diez mil niños refugiados del centro de Europa a la Gran Bretaña entre 1938 y 1939, en el marco de la operación ‘Kindertransport’. En Francia, las redes fueron formadas bajo la iniciativa del Comité de la Calle Amelot, Scouts Judios, grupos solidarios cercanos a judíos comunistas, o L’Oeuvre de Secours à l’Enfance (OSE). En la búsqueda de niños, su salida de los campos de concentración y la organización de su escape a Suiza y Portugal, entre 12 a 15 mil niños fueron salvados de ser deportados en Francia.

Journey to Jerusalem

Estos esfuerzos pudieron haber tenido efectos limitados de no tener soporte a través de Europa. El filme de Ivan Nichev revela un elemento escaso en películas sobre el Holocausto: la llamada compasión de los búlgaros hacia los judíos. Bulgaria y Dinamarca fueron los únicos países europeos del eje Nazi que no deportaron su población judía debido a la indignación de la población, que apoyó la decisión del Zar Boris en su oposición a las compañías Nazis de exterminio.

Después de la guerra, miles de niños desplazados fueron encontrados escondidos en familias no judías o en instituciones especializadas en el cuidado infantil y los pocos sobrevivientes buscaron a sus hijos en todos los países europeos que pudieron.

Estos huérfanos del Holocausto experimentaron destinos diferentes. Algunos fueron enviados a Canadá y Estados Unidos. Otros, liderados por el movimiento sionista, emigraron a Yishuv, la población judía en Palestina, y a Israel después de su creación en 1948. Aún se puede encontrar a algunos en Francia en las ‘Casas de Esperanza’ que les procuraron educación y un futuro.

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