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Entrevista con Endre Hules (Director, libretista y protagonista)
¿Cómo nació la idea de esta película? Una compañía de producción en Hungría me pidió hacer una película de baile. Había escrito un guión para ellos pero la compañía detuvo la producción de sus proyectos y el guión volvió a mí. Entonces empecé a pensar "¿qué me gustaría hacer con él?" Así que se me ocurrió la idea de los dos hermanos y de lo que significa bailar hasta morir.
¿Por qué filmar en diferentes países en vez de hacerlo en Estados Unidos u otro país y emular las locaciones? Esta fue una co-producción eslovena, canadiense y húngara. Además, creo que las locaciones reales ofrecen imágenes muy potentes y no se puede dar el mismo impacto en un estudio que en la ubicación real. Las locaciones verdaderas tienen una historia y un mito y que se traduce en la película y la historia.
¿Qué tanto trabajo implica ser el director, libretista y protagonista en una misma película? Ser el director y el guionista no es muy difícil. Es algo que se hace casi al mismo tiempo; un rol alimenta al otro. Lo difícil fue actuar en la película, porque estás actuando y dirigiendo al mismo tiempo. Y no sólo eso, estás haciendo dos trabajos opuestos. ¡Eso casi me mata! Es algo casi imposible y no voy a hacerlo por mucho tiempo. Aunque también es muy gratificante.
¿Cómo se dio la incursión de Vilmos Zsigmond, director de fotografía ganador de un Óscar? Fue de hecho la segunda vez que trabajamos juntos. La mayoría de la gente sabe que él es un hombre ganador de un Premio Óscar, pero pocas personas saben que él vino de Hungría. Fue uno de los cronistas de la revolución de 1956 contra los rusos en el país. Él y sus amigos estaban en la escuela de cine para entonces y se llevaron las cámaras a la calle para filmar los tanques rusos que luchaban contra los estudiantes en las calles. Ellos sacaron ese material fuera del país en sus mochilas para que el mundo pudiera ver lo que estaba sucediendo.
Así que cuando yo estaba haciendo un documental sobre la revolución, él y László Kovács (Easy Rider) se convirtieron en los productores y fueron muy importantes para el éxito del documental. Era la primera vez que trabajamos juntos y de allí fue una progresión natural para trabajar en La danza de la muerte de la doncella.
¿Cuál diría que es la diferencia entre el cine estadounidense y el europeo? Yo diría que el enfoque es diferente en cuanto a que, en Europa, el productor de la película se pregunta: "¿Cuál es la historia y cómo se relaciona con nuestra vida?, y ¿cómo se va a ver al final?" En una situación en Estados Unidos la primera pregunta es: "¿cómo se va a recuperar el dinero?" Es un punto de partida muy pragmático y no artístico, pero al mismo tiempo está teniendo en cuenta que el cine es una industria que en realidad tiene que generar dinero.
En Europa las películas se apoyan en financiación estatal por lo que uno tiene que hacer ciertos pasos en un orden. En las coproducciones, como esta película, los que apoyan económicamente piden tener cierto número de actores, equipo técnico, lugares o puntos culturales relacionados con el país que pone el dinero. Así que de repente a veces la historia se pierde un poco y se ve una escena en un lugar que no tiene nada que ver con la película.
Creo que es por eso que las películas estadounidenses se están apoderando de la cartelera europea; se centran en lo que la gente quiere.
¿Tuvo esta película algún tipo de ayuda económica? Sí, fuimos financiados por Hungría, Canadá y Eslovenia. También nos ayudaron European Media y otras organizaciones. Fue un trabajo duro, pero fue enteramente financiada con ayuda pública.
¿Recuerda alguna anécdota especial de los días de filmación? Hay una que nunca olvidaré. Estábamos filmando en un hotel en el aeropuerto de Montreal. Se suponía que íbamos a hacerlo desde el hotel pero no nos dimos cuenta que las habitaciones tenían ventanas de doble cristal y que no podíamos filmar nada debido a la suciedad entre ambos cristales. Así que tuvimos que salir y rodar en el aeropuerto.
Esto fue unos meses después de la 9-11 y, por supuesto, nadie podía filmar en aeropuertos. Fuimos a un estacionamiento y filmamos con una lente muy grande desde el techo, que vista desde abajo podría parecer un cañón. Cuando miramos hacia abajo, nos dimos cuenta de que los guardias de seguridad estaban jugando cartas. En ese momento pensamos que si veían la lente apuntando hacia el aeropuerto podrían habernos disparado.
¿Cómo llega usted a Hollywood y a grandes producciones de cine y televisión? Entré al sindicato de actores porque necesitaban a alguien que hablara varios idiomas y mi agente me contacto con esas personas. Las cosas comenzaron desde allí. Hay que estar en el momento adecuado en el lugar correcto.
¿Está trabajando en algún proyecto en este momento? Estoy en la preparación de una película sobre la historia del primer secuestro de un avión en la historia. De hecho estaba en una presentación de La danza de la muerte de la doncella y se me acercó un anciano que me dijo que acababa de terminar sus memorias y pensaba que podrían llegar a ser una buena película.
¡Cuando comencé a leerlas no pude parar! La historia es sobre un grupo de jovenes que quería salir de un campo de trabajos forzados y de Hungría. Uno de ellos era un expiloto de combate y para poder llegar a un avión tenían que formar un equipo de boxeo y llegar a las finales, así, un avión les llevaría a la ciudad del evento.
Es una historia maravillosa de heroísmo con el humor que sólo la desesperación puede crear. Tenemos el guión, los lugares y estamos finalizando las finanzas.
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