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Entrevista con Peter Coyote (Actor)
¿Cómo llega un actor estadounidense a actuar en una película francesa? Cuando era mucho más joven hice una película llamada Un hombre enamorado (Un Homme Amoreux) que fue un gran éxito en Europa. La directora era francesa, y aunque fue filmada en inglés, me puso en la portada de revistas como Vogue, Elle, etc, en toda Europa. La película le gustó a quienes la vieron en Estados Unidos, pero fui víctima de una campaña publicitaria que comercializó la producción como una película para mujeres. De todos modos, desde esa película conseguí a mi agente, Celine Kamina de UBBA, y ella mantiene sus ojos abiertos para conseguirme buenos personajes.
¿Cómo fue la preparación para este personaje? La mayor parte de mi preparación consiste en trabajar con mi entrenadora, Tanya Blumstein, una chica franco-estadounidense con un oído extraordinario y un gran catálogo de ejercicios útiles. Después del calentamiento comenzamos con sonidos de vocales tal como aparecen en el diálogo, luego palabras y luego frases. Aunque hablo un francés aceptable, en un libreto hay muchas palabras y frases que nunca usaría, y tengo que prepararme mejor que los actores franceses para ya no tener que pensar en el idioma, poder confiar en mi talento, y dejar fluir mis sentimientos e intuiciones. Es dos veces el trabajo de lo que sería hacerlo en inglés.
¿Dónde aprendió a hablar tan buen francés? Mi francés es bastante fluido, pero eso no quiere decir que sea correcto. Aprendí a hablar en sets de filmación, y digo palabras y frases no bastante correctas: "Je me tire", "Fil moi une tige" (dame un cigarrillo), etc. Me encanta el francés y trabajar en él diligentemente cuando estoy en Francia. Pero no hay tantas oportunidades para hablar francés en Estados Unidos como de hablar español, que también lo hablo, y también he usado trabajando.
¿Cuáles diría usted que son las principales diferencias entre trabajar en Estados Unidos y Europa? ¿Tienes algún favorito? Ya me retiré del cine estadounidense. Están tan abrumados por el "negocio" que hacen que el trabajo brutal; tiempos más cortos para las películas, más horas, no hay vida en absoluto mientras uno está trabajando. Mis hijos ya se graduaron de posgrados, estoy libre de deudas y no tengo que aguantar ese tipo de condiciones. Europa es completamente diferente. Se trabaja a una hora razonable en la mañana, se puede desayunar con la pareja o los niños, poner el atrezo y el maquillaje. Almorzar y luego, por lo general, trabajar durante ocho horas con bufets disponibles durante todo el día por si tienes hambre. Se sale lo suficientemente temprano para ir a la lavandería, al mercado, o ver a la pareja. No se tiene la sensación de que uno se ha vendido a la empresa. Después de todo, ¿qué vale tu vida? A mi edad tengo más dinero que tiempo, así que soy muy cuidadoso con lo que hago con él.
La gente recuerda con cariño su personaje en E.T., mirando hacia atrás en el tiempo, ¿qué buenos recuerdos tiene de esa película? Cuando estábamos haciendo E.T., Stephen todavía no era la figura icónica en la que se convirtió. En consecuencia, el set estaba relajado y era muy colaborativo. Mi recuerdo más preciado es que me dejó escribir tres borradores de la escena en el hospital donde le digo a Elliot que me alegro de que E.T. había venido a él. Aunque Mellissa Matheson, la autora, hizo un arreglo final, todas mis cosas están en la escena final. Se dio porque le dije a Stephen que no quería convertir a los adultos ni a la ciencia en villano, y aceptó y me dijo que intentara escribir algo. Ese es un privilegio imposible hoy, y me siento agradecido todos estos años después.
¿Está trabajando en algún proyecto en este momento, puede decirnos algo sobre ellos? Actualmente, el proyecto de Ken Burns, La Guerra de Vietnam está siendo presentado, 18 horas en nueve segmentos de dos horas. Es muy potente y ha tenido mucha atención. Hice mi película de despedida en Canadá el invierno pasado, una serie de seis partes llamada The Disappearance, que saldrá a finales de este año. Tiene un gran libreto y grandes actores y director, pero ya no me divierto tanto actuando y sabía que era tiempo de retirarme. Trabajar en temperaturas bajo cero no ayudó.
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