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Volver a El buen soldado Shweik Entrevista con Robert Crombie (Director y creador) ¿Cómo termina un británico ayudando y dirigiendo una película ucraniana? De hecho es una historia aún más extraña. Hasta el momento he dirigido cuatro películas en la antigua Unión Soviética: dos en Ucrania, uno en Lituania y uno en San Petersburgo; también he dirigido alrededor de 250 comerciales para televisión en la zona. Todo lo adjudico al haberme enamorado de una mujer, una rusa lejos de los clichés, que quiso quedarse a vivir en el país y me insistió en que aprendiera su idioma. El buen soldado Shweik fue mi idea y mi libreto cuando era socio en una productora ucraniana llamada Yalta Film. Comencé el proyecto y traté de llevárselo a un director de animación, luego a otro, pero es mejor no decir nada de ellos. El hecho fue que terminé haciendo el filme lo mejor que pude. ¡Espero que no sea demasiado malo! ¿Cómo surge la idea de hacer una versión del famoso personaje del Soldado Shweik? Siempre he amado la obra de Jaroslav Hasek. Es un libro peligroso para leer en un tren, porque uno puede empezar a reírse a carcajadas con gente mirándole y pensando que está loco. En la universidad intenté hacer una adaptación del libro al teatro pero solo tuve éxito al hacerlo historieta muchos años después. Me parece que el libro tiene todavía muchas cosas poderosas que decir sobre la guerra, y espero que la película también lo haga. Por supuesto que ayudó el que Josef Svejk sea una figura de culto en Ucrania. ¿Considera que esta es una película para niños o es más para un público adulto? Creo que es un filme para «adultos y otros niños», o para «niños y otros adultos». No es una película para niños de seis años pero creo que uno de diez en adelante lo vería con placer; espero que los adultos también. Es una comedia para personas serias y un filme serio para personas a quienes les gusta reír. ¿Qué mensaje quiso dar con El buen soldado Shweik? Para decir lo obvio, no creo que lanzar pequeños pedazos de metal a otras personas sea una buena idea. También creo que el humor es un gran anarquista y nuestro mundo lo necesita más de él, y menos leyes ridículas. Estoy seguro de que Jaroslav Hasek estaría de acuerdo. Por supuesto, él murió mientras escribía su libro, así que inventé un final para su historia mientras dibujaba sobre uno de los más inspiradores eventos en la historia de la guerra. ¿Cuáles cree que sean las mayores diferencias entre la animación de Europa del Este y la británica? Antiguamente había una escuela de animación muy famosa en la Unión Sovietica. Era muy diferente de la animación occidental, en cuanto a sus historias y a su estilo artístico. Pero eso era antes, creo que ahora las diferencias en animación son menos drásticas a medida que pasan los años y la tecnología lo va unificando y estandarizando todo. Para El buen soldado Shweik tratamos de mantener todo con un estilo soviético muy nostálgico. Eso significa, muy caricaturizado, hecho a mano y con poco trabajo de computador. Una de las inspiraciones iniciales fueron los dibujos de Georg Grosz. ¿Actualmente está trabajando en algún proyecto de animación? No, estoy trabajando en películas con personas en Cuba Libre y Average Man. Filmar con personas es my trabajo de todos los días, no la animación, aunque sí me gustaría hacer otra película animada. ¡Espero tener la oportunidad algún día, pero los dioses del cine son caprichosos y requieren muchos sacrificios de sangre! |
