|
Entrevista con Rok Bicek La verdadera historia detrás de El Enemigo de la Clase
El cineasta esloveno Rok Biček convirtió una experiencia traumática de su adolescencia en una poderosa ópera prima. El Enemigo de la Clase parte de una tragedia real para explorar con intensidad la rebelión juvenil, el duelo y el conflicto generacional. En esta entrevista, Biček revela las dimensiones personales y políticas detrás de su film.
¿Qué te inspiró a hacer El Enemigo de la Clase? La historia nace de un lugar muy personal. Cuando yo estaba en la secundaria, una chica de tercer año se suicidó, y eso desató una rebelión espontánea por parte de sus compañeros contra el sistema escolar. Encendieron velas en las escaleras, leyeron manifiestos por la radio del colegio y boicotearon las clases. Lo que me fascinó no fue el suicidio en sí, sino cómo esa tragedia fue usada como motor de una rebelión, y lo rápido que encontraron un chivo expiatorio en un profesor.
¿Cómo fue el proceso de casting, sobre todo al combinar actores profesionales con no profesionales? Me influenció mucho la película Ajami y su trabajo con actores no profesionales. Buscamos entre estudiantes reales de secundaria, no solo a quienes querían actuar, sino también a quienes solían pasar desapercibidos. Para el papel del profesor Robert elegí a Igor Samobor, pero evité que tuviera contacto con los jóvenes durante los ensayos. Quería que se mantuviera como un extraño, para que no se generara familiaridad que pudiera afectar la dinámica en pantalla.
El personaje de Luka es el que más cambia a lo largo de la historia. ¿Qué lo impulsa? Luka representa a quienes saldan cuentas después de una revolución. Es el alumno más frustrado porque no logra procesar la pérdida de su madre, así que canaliza ese dolor hacia la rebelión contra un enemigo aparente. Las personas heridas emocionalmente muchas veces se vuelven insensibles y vengativas. Su carga emocional es la chispa que enciende el fuego: si el profesor de alemán no hubiera existido, Luka lo habría inventado.
|