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Entrevista con Sebastian Hilger (Director)
¿Cómo surge la idea de esta película? La idea de la película es nuestra, de la autora Nadine Gottman y mía, desde hace algunos años alrededor de 2011. Todo empezó con la imagen de la ausencia del mar, del suelo marítimo vacío. La imagen nos gustó y el pensamiento de que los niños de un pueblo desaparecieran allí estuvo con nosotros desde el principio. Se nos dificultó por muchos años hacer de esta idea una película. Al principio todo era más fantástico y embelesado pero en en 2014, mientras conocíamos a nuestra productora, nos vino la idea de conectar los hallazgos reales con la Generación Y, poner lo eterno en práctica con gente joven y talentosa sin ningunas posibilidades de mostrar su talento. Dijo que esta película retrata la Generación Y. ¿Por qué decidió transmitir esta idea a través de una película fantástica y no un drama real? Se nos ha preguntado con frecuencia por qué no transmitir un problema real por medios reales, pero nos gusta el cine de género. Ha habido películas importantes de esta clase, películas que cuentan algo sobre nuestro mundo por medio de una abstracción fantástica. Historias como Star Trek o Blade Runner, Jurassic Park o más tarde The Matrix. Esas son historias que tienen mucho que ver con nuestro mundo ahora y sin embargo saben utilizar ese lienzo. Estas películas son inteligentes y entretenidas al mismo tiempo, pues cuentan todo en dos niveles diferentes. Alemania tiene muy pocas películas así y desafortunadamente se ha perdido esa tradición para hacerlas. Si pudiera rehacer la película, ¿haría algo diferente? Claro. Eso le gustaría a cualquier director aunque no muchos admitirían eso. Yo no tengo problemas en ver mis propias películas de manera crítica. Es producto de una determinada situación en la que uno se encuentra, y no es ningún secreto como todo en este mundo, que hay elementos que salen mejor que otros. En retrospección me hubiera gustado plantear el secreto de la desaparición de los niños de otra manera. Hubiera sido más efectivo hacer que Jana y Micha se enteraran que en el pueblo había un secreto y descubrirlo poco a poco en vez de esclarecer todo desde el principio. Además de eso me hubiera gustado darles más equipaje para su viaje como mochilas con cinturones y esas cosas, hacerlos parecer más como astronautas a lo largo del suelo marítimo y hacerles el camino más incómodo. Aunque hubiera sido muy difícil hacerlo. En diciembre en esa isla tiene temperaturas bajo cero y viento muy fuertes. ¿Cómo ve la industria alemana comparada con la del resto de Europa? Los directores alemanes son buenos y sus películas también. Desafortunadamente no muy diversos. En Alemania no nos atrevemos a pensar mucho en lo absurdo. Comparado con Inglaterra o Francia, siento que allá las películas se originan pensando globalmente mientras que para nosotros se mira lo que ha funcionado en el mercado local, y eso es lo que se busca repetir. Eso tiene mucho que ver con los presupuestos, pero sólo en parte. En el fondo es una cuestión de actitud. Ahora mismo en este país el cine de género no es visto con mucha seriedad en comparación con las películas de realismo, dramas sociales con garantías de realidad. Si uno quiere ganar dinero, hay que hacer una comedia con estrellas.
Uno desearía más valor y atrevimiento para poner en marcha algo que no se sabe qué terminará siendo. De Inglaterra vienen películas como Sunshine o 28 Days Later. O el mejor ejemplo: Children of Men. No sé si hay palabras para describir lo improbable que sería que una de esas películas se hiciera en Alemania. Y como dije, no se trata sólo de dinero. Los tres ejemplos dados son de películas con presupuestos relativamente bajos para lo que terminaron aportándole al cine. ¿Está trabajando en algún proyecto nuevo ahora? ¿Puede contarnos algo al respecto? Estamos siguiendo los pasos de Somos la marea. Trabajamos en un proyecto nuevo con estilo similar pero con una historia completamente distinta. Pero el tono y la actitud se mantienen.
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