Kazajistán, un país más allá de Borat

Kazajistán, un país más allá de Borat

Recientemente la República de Kazajistán ganó fama mundial gracias al atípico retrato de un inocente periodista Kazajo hecho por el comediante británico Sasha Baron Cohen. Pero hay mucho más en Kazajistán de lo que lo que se ve en esa estereotipada representación de los kazajos.

Localizado entre Asia central y Europa del este, Kazajistán es un país relativamente nuevo, habiendo ganado su independencia en 1991, solo hace dos décadas. Pero mucho antes, en el siglo XVI, la región era poblada por tribus nómadas. Mientras algunas de ellas se establecieron y fundaron pequeños pueblos, los rusos avanzaron en el territorio, y para mediados del siglo XIX ya hacía parte del Imperio ruso.

Como parte del imperio, Kazajistán soportó los inconvenientes del mismo imperio y pasó a hacer parte de la Unión Soviética después de la revolución de 1917, y al hacerlo, pasó a llamarse: República Socialista Soviética de Kazajistán.

No fue hasta el colapso de la Unión Soviética cuando el país ganó su completa independencia, exactamente el 16 de diciembre de 1991, siendo la última república soviética en hacerlo. Sin embargo, a pesar del cambio, el antiguo líder comunista Nursultan Nazarbayev no cambió su estatus y se convirtió el primer presidente de Kazajistán, posición que aun mantiene con el soporte de una abrumadora mayoría del 91% de la población votante del país, de acuerdo a las elecciones presidenciales más recientes, realizadas en 2005.

A pesar de  estar bajo el liderato de un antiguo comunista, el país ha sido la primera de las antiguas repúblicas socialistas en pagar toda su deuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), siete años antes de lo estipulado. Gracias a su apertura a la inversión extranjera y sus grandes reservas de petróleo y gas, Kazajistán es una de las economías más promisorias de la Europa del este para los años venideros.

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