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Andrés Rabadán |
Las dos vidas de Andrés Rabadán La sublimación de los impulses en la teoría psicoanalítica Las dos vidas de Andrés Rabadán, es más que una excitante película. Es también un fascinante estudio psicológico. Refleja, de forma dramática, el concepto de “sublimación de los impulsos”. De acuerdo con la teoría psicoanalítica, la relación entre padre e hijo es crucial para la formación de la personalidad del ser humano; cuando esa relación se daña, el daño en la psique de un niño puede ser irreversible. Parricidio, uno de de los más horribles actos que una persona puede ejecutar, puede ser el resultado de de una relación de abuso padre a hijo. La historia de Andrés Rabadán comienza bajo estas terribles circunstancias, pero incluso con su trágica vida, mucha gente se pregunta cómo un hombre puede llegar tan lejos y cometer tan cruel acto. A pesar de los estereotipos asociados con los asesinos, Andrés Rabadán no es una persona brutal. Por el contrario, es inteligente y sensible. En el filme, podemos verle tratar con doctores, que son, de lejos más crueles que él. Un inesperado y dramático contraste con las expectativas sociales. Rabadán, desesperado por escapar de los oscuros impulsos en su enferma mente descubre que su salvación puede estar en el arte como forma de sublimar y pacificar sus más oscuros deseos, Incluso le pueden servir como forma de redención. Esta emocionante historia de la vida real muestra cómo un loco se transforma en uno de los mejores artistas de España.
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¿Pero qué nos enseña la redención de un asesino? De acuerdo con la teoría del psicoanálisis, la sublimación son los medios por los que lidiamos con nuestros impulsos. Nuestra naturaleza básica, dicen los expertos, no es de nobles ideales. Por el contrario, es de bajos y animales instintos que nos llevan a actuar de forma egoísta y destructiva. Todas nuestras virtudes de la civilización, nobleza, pureza, entre otras, no son más que un truco diseñado por nuestras mentes para canalizar nuestros impulsos en acciones constructivas. ¿Quién entre nosotros nunca se ha sentido enfadado? La única razón por la que no nos dejamos llevar por esos impulsos es porque tenemos salidas saludables en las formas de trabajo, familia y ambiciones personales. Para aquellas desafortunadas almas sin estos escapes, como Andrés Rabadán, el resultado puede ser la violencia, la locura e incluso el asesinato. La única forma de curar esta condición es buscar una salida, y para algunos, el trabajo es la única salvación del hombre ante su naturaleza animal. El arte, como forma suprema del trabajo humano, permite dejar expresar y dar a luz a nuestros más profundos impulsos. Da a la oscuridad en nosotros un lugar seguro para resguardarse. Es por eso que el trabajo de Rabadán es tan irresistible: está impregnado con la misma pasión que le llevó a asesinar a su padre. |
Arte de Andrés Rabadán |


