Los Niños Perdidos (Bélgica, 2023) by Eurochannel
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Los Niños Perdidos: Entrevista con la directora Michèle Jacob No solo casas embrujadas: Películas donde el hogar es un laberinto psicológico Los Niños Perdidos (Les enfants perdus, 2023) Director: Michèle Jacob Presentación: Lo que comienza como un retiro veraniego aparentemente inocente, pronto se convierte en un viaje inquietante donde la infancia se encuentra con lo desconocido, y los límites entre la realidad y la imaginación se desdibujan hasta volverse irreconocibles. Eurochannel presenta Los Niños Perdidos. Cuando la película comienza, parece que sabemos hacia dónde va la historia: unas vacaciones familiares, una casa antigua en el campo, la promesa de un verano sencillo. Pero en cuestión de minutos, esta silenciosa película belga de la directora Michèle Jacob desarma nuestras expectativas y nos sumerge en algo mucho más surrealista, perturbador e inolvidable. En el centro del relato están cuatro hermanos, liderados por Audrey, firme y con los pies en la tierra. Su llegada a una casa desvencijada y aislada está teñida de incomodidad desde el primer momento, aunque lleva un tiempo entender por qué. El padre se muestra distante, emocionalmente ausente. Y luego, sin advertencia ni explicación, desaparece. Lo que sigue no es una típica historia de casa embrujada. En cambio, Los Niños Perdidos se desliza hacia una lógica onírica, donde nada es lo que parece y la propia realidad empieza a resquebrajarse. La casa se convierte en un personaje más: un laberinto que cruje y susurra, que se transforma a su alrededor mientras los niños buscan respuestas. El tiempo se estira. El espacio se dobla. Las puertas se abren a lugares que no deberían existir. Sin embargo, la película evita caer en sustos fáciles o efectos visuales. Jacob apuesta por la atmósfera: luces que parpadean, silencios inquietantes y la tensión sutil de unos niños obligados a convertirse en sus propios protectores. Lo que vuelve a Los Niños Perdidos tan inquietante no es solo su ambientación, sino su profundidad emocional. Es una película que usa la fantasía para explorar miedos reales y reconocibles: la pérdida, el abandono, y el peso de crecer demasiado pronto. Cada niño encarna una faceta distinta de la inocencia puesta a prueba: la curiosidad, la rebeldía, la necesidad de proteger y un miedo callado. Juntos, forman una unidad frágil pero decidida, navegando un mundo que parece reflejar y amplificar su tormento interior. La narrativa es refrescantemente minimalista. Jacob confía en el espectador: lo invita a convivir con la ambigüedad, a reconstruir el significado a través de los detalles más que de los diálogos. Es el tipo de película que deja espacio para la interpretación y que invita a volver a verla, para descubrir lo que pudo haber pasado desapercibido. Con un presupuesto modesto y un elenco reducido, Los Niños Perdidos consigue crear una experiencia que se siente íntima y a la vez inmensa. No necesita gritar para hacerse oír. Permanece. Susurra. Se instala bajo la piel de la forma más silenciosa. Para quienes se sienten atraídos por el misterio psicológico, las historias centradas en niños o el cine europeo que coquetea con lo fantástico sin perder el anclaje emocional, Los Niños Perdidos es un hallazgo poco común. Puede que deje más preguntas que respuestas… pero justamente por eso es tan inolvidable. Sinopsis: Premios y festivales: |



